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sábado, 21 de mayo de 2011

Manos que tejen con amor



Las manos de nuestros niños y niñas tejen los hilos de sus propias vidas; lo hacen dejándose guiar en sus pasadas por aquellos, que en otro tiempo fueron, guiados por sus mayores.

Al final sus tapices llevarán impresas las huellas de varias generaciones.

El entramado muestra la paciencia con que el saber les ha sido transmitido. Entre puntada y puntada asoman las palabras de los libros que les hemos acercado y la pasión que hemos sido capaces de transmitrirles.

Letras e hilos enlazados, por manos que tejen con amor.

sábado, 30 de abril de 2011

AZAHAR ES PRIMAVERA



LA PRIMAVERA en cualquier lugar en que te encuentres trae cambio, viento,lluvía y renovación; coge un lápiz y un papel y escribe... quizás aquello que dejaste un día atrás, te hable y tú quieras escribirlo. Cómpartelo con los que te rodean a lo mejor también estaban deseando hacerlo.

sábado, 30 de octubre de 2010

Otoño del curso 2.010- 2.011, en la Biblioteca La Rosa.


La tierra en Otoño se cubre de hojas doradas, el árbol se las regala para que no quede desnuda ahora que empieza a hacer frio. En nuestro colegio también regalamos hojas, hojas de libros y más libros; desde las aulas los maestros y maestras. Desde nuestra Biblioteca también; hojas de libros que leer, hojas en blanco para escribir. Así nuestros niños y niñas abrigarán sus ansías de saber. Este es el deseo de todos los que aquí trabajamos. Vivamos este Otoño entre hojas de libros.

domingo, 24 de octubre de 2010

MI FAMILIA LEE; YO LEO.


Allá por los años sesenta y tantos y siendo yo pequeñita, mi tío abuelo Francisco me regaló un tomo de Walt Disney, todo un lujo para la época. Mi tío abuelo no tuvo hijos, y se encargó de dar estudios a cinco sobrinos; los alojó en su casa, muy humilde por cierto,e hizo de padre. Mi padre que también se llamaba Francisco, fue uno de los cinco afortunados ahijados. El heredó de su tío el amor por el conocimiento, heredó el amor a los libros y eso me lo transmitió a mí. Mi padre leía el peródico y libros, sentado en su sillón leía por las tardes. A veces yo lo interrumpía y le preguntaba una duda que tenía con los deberes y el me respondía: " Búscalo en tal o cual libro de la estantería ". Así aprendí, siendo muy pequeñita que en los libros podía hallar muchas respuestas a mis preguntas infantiles.

Esta costumbre ha perdurado toda mi vida y hoy me dedico, en parte, a transmitir a todo aquel que lo desee, aquello que aprendí de mi tío abuelo y de mi padre. Por este motivo y desde este Blog os invito a que hagáis lo mismo con vuestros hijos/as; para mí fue la mejor herencia que ambos pudieron ofrecerme. Vaya para ellos y desde aquí mi sentido homenaje.